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sábado, 9 de febrero de 2013

Luis Alberto Spinetta

Spinetta
El 8 de febrero del año pasado, 2012, pasó al otro lado uno de los grandes del rock latino: Luis Alberto Spinetta.
Con 62 años dejó un legado tan amplio como la edad se lo permitió.
Formó una de las primeras bandas rockeras, como Almendra y que alcanzó un éxito con "Muchacha (ojos de papel)" un poema muy hermoso.
Spinetta, junto con otros compositores como Gustavo Cerati, y otros más, nos han dado música para llenar todo este siglo, a pesar de haber pertenecido al anterior.
La música de Spinetti se armoniza con las bellas letras de cada una de las composiciones.
Es valioso que disfrutemos su música, "poniéndole coco" a las letras.
  
Seguir viviendo sin tu amor
Si a tu corazon yo llego igual, todo siempre se podra elegir.
No me escribas la pared, solo quiero estar entre tu piel.
Y si acaso no brillara el sol, y quedara yo atrapado aqui,
no veria la razon en seguir viviendo sin tu amor...
y hoy que, enloquecido vuelvo buscando tu querer,
no queda mas que viento...no queda mas que viento.
Y si acaso no brillara el sol, y quedara yo atrapado aqui,
no veria la razon de seguir viviendo sin tu amor...ah...
Oh! y hoy que, enloquecido, vuelvo! buscando tu querer,
no queda mas que viento, no!, no queda mas que viento.
Y si acaso no brillara el sol y quedara yo atrapado aqui,
no veria la razon de seguir viviendo sin tu amor. 
Muchacha (Ojos de Papel)
Canción para los días de la vida
Este dia empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
Con la mañana silbándome en la espalda
o mirarme en las burbujas.

Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.

Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojaré mis alas como el arbol o el angel
o quizás muera de pena.

Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante

Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.

Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz

Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.

Este dia es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.

Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente detras.
Me pondré las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire.

Y es que al fin mi duende se abrió
tiene un corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad.

Ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canata
nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.

Y es que nunca calla, solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.

jueves, 7 de febrero de 2013

PARA LUIS DE FITO


PARA LUIS

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Sobrante de la sesión de fotos de la tapa de La la la, el disco que hicieron juntos Spinetta-Páez en 1986.
Por Fito Paez
Luis Alberto Spinetta es inenarrable.
Si intentara hablar sobre él me sacaría rajando.
Hace unos meses se nos murió Luis.
Ni él se lo cree.
La gente habla de la luz al nombrarlo.
Incluso yo.
Error, porque luz no es amor.
Amor es él.
Luz es luz.
Luis es amor.
La luz viaja de una manera física, conocible y
comprobable a través del tiempo.
Luis es inmanejable, salvaje y único.
Así, incomprobable.
Así el amor.
Luis.
La luz es otra cosa.
Será el reflejo del amor y lo demás...
aquello que vive en todas las casas cuando cae el sol
y a todos nos pertenece...
A la hora de hablar o soñar a Luis, que es lo mismo para
quienes lo amamos, las palabras se nos vuelven vanas...
Porque así es el amor...
Luis al amor.
Entonces cuando vemos la luz partir en la pared hacia el infinito a las siete de la tarde en el patio de nuestra casa lo vemos a él.
Iluminando el mundo... quedándose y yéndose...
Hecho de todo y nada...
Su brújula mira hacia siempre...
siempre...

Este viernes 8 de febrero se cumple un año de la muerte de Luis Alberto Spinetta. Para recordarlo Fito Páez eligió este poema, leído durante su charla en la exposición Los libros de la buena memoria, realizada en la Biblioteca Nacional.