Cream, el supergrupo de supergrupos. Compuesto por tres talentosos músicos: Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker. Dos de ellos, provenientes de un grupo de blues John Mayall's Bluesbreaker: Eric y Jack. Tambíén venían de The Graham Bond Organization: Jack y Ginger.
Los tres tipos eran soberbios músicos, estando activos sólo dos años, de 1966 a 1968. Su géneros fueron Blues Rock y Acid Rock.
CREAM - Sunshine of your Love
Jack Bruce colaboró con el poeta Pete Brown, con los sencillos: "I Feel Free", "White Room" y"SWLABR" y (con Clapton) "Sunshine of Your Love". La última canción fue el mayor éxito en la venta de sencillos en los Estados Unidos y en el mundo del rock de los otros países.
Se dice que el cerebro humano está formado por una parte racional, producto de la evolución, y por una parte emocional o irracional, remanente de las primeras fases de la evolución como homo sapiens. Sin embargo, todavía no me queda claro cómo apareció la parte del cerebro que maneja la música. De todas las especies vivas en el planeta tierra somos los únicos que cantamos. Los pájaros se comunican con sus trinos. Los elefantes emiten sonidos subsónicos con los que se comunican, pero, hasta el momento, no se sabe que cantan.
El canto nos define como humanos. El área del cerebro que lo produce unifica las partes mencionadas anterioremente, puesto que algo hay de emocional y algo de racional en la música. ¿Qué es lo que más predomina? Es lo que hace de la música algo único en el comportamiento humano.
Hablando de esta característica de la música es lo que me explica la enorme gama de estilos musicales en el mundo. Y no solo eso, sino que la música de una región puede gustar en otra región muy alejada de la primera. La música, en un inicio, es un fenómeno vocal; pero con el tiempo (muy breve), se acompañó con instrumentos. Y los instrumentos fueron evolucionando hasta lograr las formas que los conocemos actualmente. Pero, es la música, en su contexto más amplio, la que se abrió paso por todo el mundo y todas las variantes culturales existentes. Por ello me explico la razón del por qué el R&R, sea en la lengua que sea, me gusta y lo disfruto.
Y, como en estas páginas me interesa recorrer el mundo del R&R (y otros ritmos), no es extraño que hable mucho del R&R de habla inglesa. El mercantilismo nos hace que ignoremos, sin ser culpable de ello, el R&R de otras regiones.
En los Estados Unidos, la Invasión Británica -en el Rock, se le conoce como la época en que muchos cantantes y organizaciones musicales ingleses "asaltaron" el mundo musical de la época. Antes, la música Blues y el R&B, influenciaron la música juvenil inglesa. Con The Beatles, que se tomaron la cabeza de playa incial, llegaron más. Ojalá y solo de esta invasión británcia hubiera sido la única en la historia, pues es la única invasión que ha dejado un legado valioso.
The Dave Clark Five - Because
Los primeros grupos que aparecieron con The Beatles fueron The Rolling Stones, The Dave Clark Five, The Who y The Animals. De cada uno de ellos tengo los recuerdos de la época en que los oí por primera vez. Otros músicos y grupos que recuerdo son: Clifff Bennet, Cream, Donovan, Dusty Sprinfiel, Gerry and the Pacemakes, Herman's Hermits, Lulu, Manfred Mann, Petula Clark, The Fortunes, The Troggs, The Spencer Davis Group, The Kinks, The Moody Blues, The Shadows, The Tremeloes y otros más.
Jack Bruce está en la Argentina. Gloria Guerrero lo entrevistó.
“Amo reencontrarme con mis viejas canciones”
Aunque su fama se estableció durante sus años con
Cream, el trío que compartía con Eric Clapton y Ginger Baker, el bajista
hizo música con medio mundo, desde Frank Zappa y Lou Reed hasta Ringo
Starr y Mick Taylor. “Yo no toco jazz, yo toco Jack”, afirma.
Por Gloria Guerrero
Jack
Bruce no había salido aún de la adolescencia cuando ya tocaba con los
pioneros del rhythm & blues inglés: Alexis Korner y Graham Bond. A
poco de cumplir la mayoría de edad formaba Cream con Eric Clapton y
Ginger Baker, el power trío que en lo poquísimo que duró –sólo tres
años– vendió 16 millones de discos y terminó inventando una nueva manera
de hacer música en serio. Desde entonces, el cantante, compositor y
bajista escocés (también guitarrista, tecladista, armoniquista y
chelista) ha conseguido una carrera brillante; trabajó con los
instrumentistas más respetados y dejó –y sigue dejando– algunas de las
canciones más recordadas de la historia. Y también algunas de las
zapadas más intensas de la historia: “Sweet Wine”, del primer disco de
Cream (Fresh Cream, 1966), cuya duración original era de 3,27 minutos, a
lo largo de los años fue estirándose y estirándose hasta alcanzar
versiones de 6,40... 7,17... 9,25... ¡y 14,12!, a puro vapor. Hoy muchos
críticos prefieren dejar de lado la palabra “rock” y consideran a Bruce
“un músico de jazz y blues”. ¿Pero a él qué le parece? “Yo no toco
jazz, yo toco Jack”, se ríe el hombre que en mayo próximo cumplirá 70 y
que dentro de pocas horas dará un concierto en el teatro Gran Rex de
Buenos Aires. Resulta inexplicable, si se habla de un país que ha
recibido a prácticamente todo bicho cantor que camine o se arrastre por
el orbe, que sea ésta la primera vez que Bruce toca en la Argentina.
Se sabe que detrás de todo gran bajista hay un gran baterista, pero a
la hora de preferir a algunos, a Bruce le cuesta: “No me gusta tener
que elegir”, admite. “Pero tengo recuerdos maravillosos de cuando toqué
con Tony Williams, y con Ringo Starr...” Bruce giró con la All-Starr
Band entre 1997 y 2000; con Tony Williams (ya fallecido, ex baterista
del gran Miles Davis cuando tenía sólo 17) compartió a comienzos de los
’70 el Tony Williams Lifetime, cuarteto que se completaba con John
McLaughlin en guitarra y Larry Young en órgano. Luego de la disolución
de Cream, y antes de Williams, Bruce había formado una banda con Larry
Coryell y el ex baterista de Jimi Hendrix: Mitch Mitchell. Luego, y
hasta ahora, ha seguido siendo el líder de sus propios grupos, que
incluyeron valiosos instrumentistas como Mick Taylor, Billy Cobham,
Simon Phillips, Carla Bley, David Sancious o Gary Moore. Su discografía
propia es apabullante, al igual que sus trabajos en colaboración: entre
otros, estuvo con Lou Reed (en Berlin) y Frank Zappa (juntos compusieron
las canciones de Apostrophe). Pero cuando se le pide que elija a sus
dos guitarristas preferidos, es escueto: “John McLaughlin y Eric
Clapton”, dice. Pero hubo otros, claro. –En 1981, usted editó dos trabajos junto con Robin Trower:
B.L.T. y Truce. En 2008, más de un cuarto de siglo después, los temas de
ambos discos fueron compilados en 7 Moons, más algunas canciones
nuevas. ¿Cómo surgió la idea de este reencuentro y qué tan natural le
resulta componer junto al “Hendrix blanco”?–Bueno, Robin quería reeditar nuestros primeros álbumes en CD y le
sugerí que compusiéramos un par de temas nuevos. Siempre es un placer
trabajar con grandes músicos, y Robin es uno de los artistas más
honestos y dedicados que he conocido en toda mi vida; también es un
placer tocar junto con el finísimo baterista que participó en 7 Moons,
mi gran amigo Gary Husband. El proyecto surgió de un modo tan sencillo y
tan natural que decidimos hacer el álbum completo. De paso, Robin muere
por las tostaditas de queso que hace mi mujer, Margrit, así que eso
terminó de sellar nuestro pacto y escribimos 7 Moons en mi propia casa. –Hace un par de años, luego de la reunión de Led Zeppelin,
las redes sociales y YouTube intentaron hacer un escándalo con una
declaración suya: “Cream es una banda diez veces mejor que Led
Zeppelin”, dicen que dijo. ¿Lo dijo? Más aún: ¿lo piensa?–No, no... Hice una pequeña broma acerca de Zep y la prensa lo
convirtió en una bola de nieve. De hecho, Jimmy Page es un antiguo gran
amigo mío, y en las viejas épocas solíamos tocar juntos todo el tiempo.
Por cierto, Jimmy vino a mi más reciente concierto en Londres, sólo para
saludarme. –Y, además de admirarlo como guitarrista, ¿qué tal se lleva
con Eric Clapton (“God”)? La mayoría cree que el título de su precioso
álbum de 2003, More Jack Than God (Más Jack que Dios), es una cargada a
Clapton, por aquel “divino apodo” de las épocas de Cream.–Se dijo eso, y es momento de aclararlo... El título More Jack Than
God viene de una sesión para aquel disco, donde yo tocaba la guitarra
acústica junto con el guitarrista Godfrey Townsend. El ingeniero de
grabación quería definir los volúmenes relativos de las dos guitarras y
me preguntó si yo prefería “Más Jack que God” (por Godfrey)... ¡y ahí
supe que ya tenía el título! –Cream se separó inesperadamente, en su mejor momento;
¡llegó a decirse que Ginger Baker lo corrió a usted con un cuchillo! El
trío se ha reunido más de una vez, pero después de los conciertos de
2005 se lo citó declarando: “Cream se terminó”. ¿De verdad cree que se
terminó?–Primero, lamento desmentir lo del cuchillo: eso nunca pasó... Cream
se separó porque Eric y yo queríamos hacer cosas diferentes. En cuanto a
si Cream se acabó, mire: teníamos planes para reunirnos en 2013, pero
creo que Ginger dijo o hizo algo que puso furioso a Eric... ¡y entonces
ahora no sé qué va a pasar! –Por más que el público se lo siga pidiendo y no pueda evitarlo, ¿le da placer tocar canciones de Cream en sus shows?–Me encanta hacer algunos de mis viejos temas. Son como mis hijos:
ya tienen sus propias vidas en el mundo, pero me gusta encontrarme con
ellos y saludarlos, una y otra vez. –¿Qué música viene escuchando estos días?–Ah, Louis Armstrong Hot Five, el trío folk escocés Lau, Radiohead,
Blind Willie Johnson, Nusrat Fateh Ali Khan, el nuevo álbum de Bobby
Dylan: Tempest, Astor Piazzolla, las sonatas de piano de Prokofiev y
Nikolai Kapuskin. –La banda que lo acompaña en esta visita (His Big Blues Band) está formada por siete músicos muy jóvenes. ¿Cómo los eligió?–Yo no los elegí, ellos me eligieron a mí, y el destino nos juntó.
Son los músicos más maravillosos de la nueva generación inglesa y los
adoro. Y me parece que ustedes los van a adorar también.