Cream, el supergrupo de supergrupos. Compuesto por tres talentosos músicos: Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker. Dos de ellos, provenientes de un grupo de blues John Mayall's Bluesbreaker: Eric y Jack. Tambíén venían de The Graham Bond Organization: Jack y Ginger.
Los tres tipos eran soberbios músicos, estando activos sólo dos años, de 1966 a 1968. Su géneros fueron Blues Rock y Acid Rock.
CREAM - Sunshine of your Love
Jack Bruce colaboró con el poeta Pete Brown, con los sencillos: "I Feel Free", "White Room" y"SWLABR" y (con Clapton) "Sunshine of Your Love". La última canción fue el mayor éxito en la venta de sencillos en los Estados Unidos y en el mundo del rock de los otros países.
Quisiera poder numerar a los mejores bateristas del mundo. Imposible, aunque tengo mi preferencia por Moon, pero realmente no se puede dejar de mencionar a cientos de bateristas. Los más famosos, y que son reconocidos por muchos, quedándose en el tintero otros nombres, son:
John Bonham
Murió en el signo de libra, un 25
de septiembre, con 32 años de edad. Formó parte de uno de los mejores grupos de
rock de todos los tiempos, Led Zeppelin. Su estilo, fuerte y sencillo, es algo
de que no se olvida fácilmente. Solo se puede decir que fue un baterista bárbaro. Y es una lástima que haya muerto por
sobredosis en una edad muy temprana.
En lo personal creo que es el mejor
baterista del mundo del rock. Incluso John Bonham dijo “yo soy el mejor
imitador de Keith Moon”. Murió en el signo de Virgo, a los 32 años de edad, por
sobredosis de drogas. No fue el baterista original de The Who, pero, según cuentan Roger Daltrey y
Pete Townshend, fue en uno de los conciertos en que tocaron que se les acercó
Keith diciéndoles que él tocaba mejor que el baterista, que estaba sustituyendo
al baterista original del grupo y que los había abandonado. No solo pasó la
prueba, sino que le imprimió un dinamismo nuevo. John Entwistle, el bajista,
también coincide con el resto de la banda en que, en los conciertos, Moon
aceleraba bastante el ritmo, convirtiendo el escenario en una fuente de energía
poderosa.
Es el baterista de la banda Rush. Muy bueno,
con influencia que reconoce de Bonhan y Moon (faltaba más, faltaba menos, como
decía Pedro ). El 1966 fue condecorado,
junto a su grupo, con la Orden de Canadá. Aunque es un arte, también es un modo
de generar divisas para cualquier país.
Guitarrista de
Foo Fighter, fue baterista de Nirvana. Con
la muerte de Kurt Cobain, dejó el grupo y formó su nuevo grupo. Con la música desde su niñez, su paso por los
diferentes grupos que ha formado ha sido notorio.
Ringo Starr Richard Starkey, conocido como Ringo, es el cuarto Beatle. Phil Collins dijo alguna vez que si alguien no se ha fijado en Ringo, que lo oiga en A day in the life y que trate de imitarlo.
Y aunque se pueden encontrar algunos videos
con algún solo de batería de Ringo, hay que tener en mente que The Beatles no
eran conocido por el virtuosismo individual, sino por formar un grupo muy
cohesionado y que, hay que decirlo, cambiaron el aspecto de la música popular.
A los 77 años de edad trascendió
esta tierra, pero dejó grabados algunos solos de batería muy buenos. Era
baterista de Jazz, famoso por su rapidez de muñeca. Cuando lo vi tocar me lamenté no tener la
habilidad de tocar como este caballero. Y me hizo pensar en la enfermedad que
padecen los viejos con mayor frecuencia, Alzaheimer. Según parece, entre los
músicos no existe este padecimiento. Ya veo por qué.
Baterista de The Police.
Considerado como el segundo mejor baterista de todos los tiempos por la revista
música Q. Bueno, es una opinión respetable. Y casi estoy de acuerdo, pero debo
admitir que uno se ve influenciado por el gusto personal. Con 60 años en la
actualidad, todavía saca ritmos muy buenos con su grupo de tambores.
Considerado el inventor del solo
en el mundo del rock. Tocó con The Cream, con uno de los mejores guitarristas
de todos los tiempos. Su solo más conocido es el que tocó en Toad.
Pero decir que estos son los mejores bateristas de todos
los tiempos es dejar por un lado a una gran cantidad de músicos que han dejado un legado grabado de
sus ritmos.
Jack Bruce está en la Argentina. Gloria Guerrero lo entrevistó.
“Amo reencontrarme con mis viejas canciones”
Aunque su fama se estableció durante sus años con
Cream, el trío que compartía con Eric Clapton y Ginger Baker, el bajista
hizo música con medio mundo, desde Frank Zappa y Lou Reed hasta Ringo
Starr y Mick Taylor. “Yo no toco jazz, yo toco Jack”, afirma.
Por Gloria Guerrero
Jack
Bruce no había salido aún de la adolescencia cuando ya tocaba con los
pioneros del rhythm & blues inglés: Alexis Korner y Graham Bond. A
poco de cumplir la mayoría de edad formaba Cream con Eric Clapton y
Ginger Baker, el power trío que en lo poquísimo que duró –sólo tres
años– vendió 16 millones de discos y terminó inventando una nueva manera
de hacer música en serio. Desde entonces, el cantante, compositor y
bajista escocés (también guitarrista, tecladista, armoniquista y
chelista) ha conseguido una carrera brillante; trabajó con los
instrumentistas más respetados y dejó –y sigue dejando– algunas de las
canciones más recordadas de la historia. Y también algunas de las
zapadas más intensas de la historia: “Sweet Wine”, del primer disco de
Cream (Fresh Cream, 1966), cuya duración original era de 3,27 minutos, a
lo largo de los años fue estirándose y estirándose hasta alcanzar
versiones de 6,40... 7,17... 9,25... ¡y 14,12!, a puro vapor. Hoy muchos
críticos prefieren dejar de lado la palabra “rock” y consideran a Bruce
“un músico de jazz y blues”. ¿Pero a él qué le parece? “Yo no toco
jazz, yo toco Jack”, se ríe el hombre que en mayo próximo cumplirá 70 y
que dentro de pocas horas dará un concierto en el teatro Gran Rex de
Buenos Aires. Resulta inexplicable, si se habla de un país que ha
recibido a prácticamente todo bicho cantor que camine o se arrastre por
el orbe, que sea ésta la primera vez que Bruce toca en la Argentina.
Se sabe que detrás de todo gran bajista hay un gran baterista, pero a
la hora de preferir a algunos, a Bruce le cuesta: “No me gusta tener
que elegir”, admite. “Pero tengo recuerdos maravillosos de cuando toqué
con Tony Williams, y con Ringo Starr...” Bruce giró con la All-Starr
Band entre 1997 y 2000; con Tony Williams (ya fallecido, ex baterista
del gran Miles Davis cuando tenía sólo 17) compartió a comienzos de los
’70 el Tony Williams Lifetime, cuarteto que se completaba con John
McLaughlin en guitarra y Larry Young en órgano. Luego de la disolución
de Cream, y antes de Williams, Bruce había formado una banda con Larry
Coryell y el ex baterista de Jimi Hendrix: Mitch Mitchell. Luego, y
hasta ahora, ha seguido siendo el líder de sus propios grupos, que
incluyeron valiosos instrumentistas como Mick Taylor, Billy Cobham,
Simon Phillips, Carla Bley, David Sancious o Gary Moore. Su discografía
propia es apabullante, al igual que sus trabajos en colaboración: entre
otros, estuvo con Lou Reed (en Berlin) y Frank Zappa (juntos compusieron
las canciones de Apostrophe). Pero cuando se le pide que elija a sus
dos guitarristas preferidos, es escueto: “John McLaughlin y Eric
Clapton”, dice. Pero hubo otros, claro. –En 1981, usted editó dos trabajos junto con Robin Trower:
B.L.T. y Truce. En 2008, más de un cuarto de siglo después, los temas de
ambos discos fueron compilados en 7 Moons, más algunas canciones
nuevas. ¿Cómo surgió la idea de este reencuentro y qué tan natural le
resulta componer junto al “Hendrix blanco”?–Bueno, Robin quería reeditar nuestros primeros álbumes en CD y le
sugerí que compusiéramos un par de temas nuevos. Siempre es un placer
trabajar con grandes músicos, y Robin es uno de los artistas más
honestos y dedicados que he conocido en toda mi vida; también es un
placer tocar junto con el finísimo baterista que participó en 7 Moons,
mi gran amigo Gary Husband. El proyecto surgió de un modo tan sencillo y
tan natural que decidimos hacer el álbum completo. De paso, Robin muere
por las tostaditas de queso que hace mi mujer, Margrit, así que eso
terminó de sellar nuestro pacto y escribimos 7 Moons en mi propia casa. –Hace un par de años, luego de la reunión de Led Zeppelin,
las redes sociales y YouTube intentaron hacer un escándalo con una
declaración suya: “Cream es una banda diez veces mejor que Led
Zeppelin”, dicen que dijo. ¿Lo dijo? Más aún: ¿lo piensa?–No, no... Hice una pequeña broma acerca de Zep y la prensa lo
convirtió en una bola de nieve. De hecho, Jimmy Page es un antiguo gran
amigo mío, y en las viejas épocas solíamos tocar juntos todo el tiempo.
Por cierto, Jimmy vino a mi más reciente concierto en Londres, sólo para
saludarme. –Y, además de admirarlo como guitarrista, ¿qué tal se lleva
con Eric Clapton (“God”)? La mayoría cree que el título de su precioso
álbum de 2003, More Jack Than God (Más Jack que Dios), es una cargada a
Clapton, por aquel “divino apodo” de las épocas de Cream.–Se dijo eso, y es momento de aclararlo... El título More Jack Than
God viene de una sesión para aquel disco, donde yo tocaba la guitarra
acústica junto con el guitarrista Godfrey Townsend. El ingeniero de
grabación quería definir los volúmenes relativos de las dos guitarras y
me preguntó si yo prefería “Más Jack que God” (por Godfrey)... ¡y ahí
supe que ya tenía el título! –Cream se separó inesperadamente, en su mejor momento;
¡llegó a decirse que Ginger Baker lo corrió a usted con un cuchillo! El
trío se ha reunido más de una vez, pero después de los conciertos de
2005 se lo citó declarando: “Cream se terminó”. ¿De verdad cree que se
terminó?–Primero, lamento desmentir lo del cuchillo: eso nunca pasó... Cream
se separó porque Eric y yo queríamos hacer cosas diferentes. En cuanto a
si Cream se acabó, mire: teníamos planes para reunirnos en 2013, pero
creo que Ginger dijo o hizo algo que puso furioso a Eric... ¡y entonces
ahora no sé qué va a pasar! –Por más que el público se lo siga pidiendo y no pueda evitarlo, ¿le da placer tocar canciones de Cream en sus shows?–Me encanta hacer algunos de mis viejos temas. Son como mis hijos:
ya tienen sus propias vidas en el mundo, pero me gusta encontrarme con
ellos y saludarlos, una y otra vez. –¿Qué música viene escuchando estos días?–Ah, Louis Armstrong Hot Five, el trío folk escocés Lau, Radiohead,
Blind Willie Johnson, Nusrat Fateh Ali Khan, el nuevo álbum de Bobby
Dylan: Tempest, Astor Piazzolla, las sonatas de piano de Prokofiev y
Nikolai Kapuskin. –La banda que lo acompaña en esta visita (His Big Blues Band) está formada por siete músicos muy jóvenes. ¿Cómo los eligió?–Yo no los elegí, ellos me eligieron a mí, y el destino nos juntó.
Son los músicos más maravillosos de la nueva generación inglesa y los
adoro. Y me parece que ustedes los van a adorar también.